Introducción
La alimentación complementaria constituye una fase crucial en el desarrollo nutricional del lactante, iniciándose cuando la leche materna exclusiva ya no satisface por completo los requerimientos energéticos y de micronutrientes. Este proceso, también denominado ablactación en terminología antigua, debe implementarse de manera estructurada para garantizar un crecimiento óptimo y prevenir complicaciones metabólicas o inmunológicas.