Definición y Contexto Clínico
El trabajo de parto se define como el proceso fisiológico caracterizado por contracciones uterinas regulares y progresivas que conducen a la dilatación cervical, descenso fetal y expulsión del feto viable (≥22 semanas) y sus anexos por vía vaginal. Este evento, con profundas implicaciones biopsicosociales, se divide en tres estadios claramente diferenciados, cada uno con mecanismos fisiopatológicos y criterios de manejo específicos.