Introducción
El cáncer de esófago se origina por la proliferación anormal de células en el epitelio interno del órgano, formando lesiones neoplásicas que invaden progresivamente las capas histológicas (mucosa, submucosa y muscular). Se clasifica en dos variantes histológicas principales: adenocarcinoma y carcinoma de células escamosas, cada una con características epidemiológicas y fisiopatológicas distintivas.