Introducción
El control del niño sano constituye una estrategia de vigilancia médica periódica diseñada para monitorear el estado de salud, crecimiento físico y desarrollo neuromadurativo desde el nacimiento hasta los 5 años de edad. Este protocolo integra intervenciones preventivas (vacunación, tamizajes), atención curativa de patologías incidentales y acciones rehabilitadoras cuando se identifican alteraciones. Su implementación sistemática reduce la morbimortalidad infantil en un 40-60%, según datos de la OMS.