Definición y Contexto Clínico
Las crisis febriles representan episodios convulsivos desencadenados por un incremento súbito de la temperatura corporal en pacientes pediátricos sin antecedentes de epilepsia o patología neurológica subyacente. Se caracterizan por su asociación con procesos infecciosos extracraneales, diferenciándose de las convulsiones sintomáticas secundarias a afectación del sistema nervioso central (SNC).