Introducción
El síndrome de embolia grasa (SEG) constituye una entidad clínica infrecuente pero potencialmente letal, caracterizada por la obstrucción microvascular secundaria a la migración de gotículas lipídicas hacia la circulación sistémica. En sus formas graves, cursa con insuficiencia respiratoria aguda, deterioro neurocognitivo significativo y riesgo de mortalidad elevado. Su diagnóstico temprano representa un desafío clínico debido a la inespecificidad inicial de sus manifestaciones, lo que subraya la importancia de un alto índice de sospecha en contextos de riesgo.