Introducción
La endocarditis infecciosa (EI) es un proceso inflamatorio de origen predominantemente bacteriano que afecta el endotelio cardiaco, caracterizado por la formación de vegetaciones fibrino-plaquetarias. Constituye una entidad de alta complejidad diagnóstica y terapéutica, con una mortalidad que oscila entre 15-30% según series recientes. En países en desarrollo, persiste una asociación epidemiológica con secuelas de fiebre reumática (20-40% de casos).