Introducción
Los metales pesados son elementos químicos con densidad superior a 5 g/cm³, entre los que destacan plomo, mercurio, arsénico, talio, cadmio y níquel. Su exposición ocurre principalmente por vía ocupacional, ambiental o alimentaria, generando toxicidad sistémica con afectación neurológica, renal, hematológica y cutánea.