Introducción
El consumo de tabaco representa uno de los principales problemas de salud pública a nivel global. Según datos epidemiológicos recientes, aproximadamente el 22% de la población mundial es consumidora activa de tabaco, con una distribución desigual por género: 37% de los hombres y 8% de las mujeres. Este hábito está estrechamente vinculado a enfermedades cardiovasculares (responsables del 30% de las muertes asociadas) y respiratorias crónicas, como la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), que afecta a 1 de cada 4 fumadores a largo plazo. La prevención debe iniciarse en la infancia temprana (<10 años), dado que el 90% de los fumadores adultos comienza antes de los 18 años.