Composición y mecanismo de acción
Las vacunas autorizadas en México emplean virus inactivados, cultivados en líneas celulares diploides humanas derivadas de fibroblastos. Tras la purificación, los antígenos virales son inactivados mediante procesos químicos y adsorbidos en hidróxido de aluminio como adyuvante, potenciando la respuesta inmunogénica. Este adyuvante estimula la presentación antigénica por células dendríticas, induciendo una robusta producción de anticuerpos neutralizantes (anti-VHA IgG).